La práctica de Mindfulness puede mejorar las vidas de los niños

 

¡Hola amigos!

¿Os acordáis que estamos casi a punto de volver a tener una sesión de mindfulness en familia?

Actualmente está demostrado, en el ámbito de la investigación científica, que la práctica de mindfulness puede mejorar las vidas de los niños y adolescentes, aportándoles varios beneficios como es el caso de mayor capacidad de dirigir la atención, mejor regulación emocional, calma y relajación, aumento de la auto-estima y de las competencias sociales, mejoría del sueño, disminución de emociones negativas, de problemas de conducta, ansiedad y depresión, y también reducción de comportamientos de hiperactividad y impulsividad, entre otros.

 

Con esto en mente, en Grey Elephant hemos preparado un programa con nueve sesiones mensuales, destinado a niños mayores de tres/ cuatro años y a sus progenitores, que tienen como objetivo explicar este tema del mindfulness en un lenguaje adaptado a sus participantes, enseñar los ejercicios fundamentales de mindfulness para niños y adolescentes, y incentivar a la práctica, ¡fuera de las sesiones y en familia!

 

mindfulness-infancia

 

Estas sesiones se realizan en familia porque los padres y las madres son fundamentales a la hora de convertirse en facilitadores de todo lo que se enseña y porque la involucración de la familia en la práctica de mindfulness potencia los propios beneficios de la práctica. ¡Ah! Y porque es muy frecuente que a los niños les encante que sus papas practiquen junto con ellos…

 

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Así, el pasado mes de Septiembre ya empezamos nuestro programa de mindfulness. Hemos podido aprender competencias básicas de mindfulness del entorno, mindfulness sensorial y mindfulness de la respiración. Así que primero nos dimos cuenta que es posible estar atento a lo que ocurre a cada momento, particularmente a cada lugar en que nos encontramos… Ya después vimos como es posible calmar la mente al centrar nuestra atención y escuchar algunos sonidos. ¡Y esto lo pudimos hacer tanto de pié y bailando, como sentados tranquilamente! También empezamos a entrenar nuestra atención a la respiración, imaginándonos a oler flores y a soplar unas velas. Y como no, hemos jugado con todo lo que hemos aprendido y hemos leído un cuento muy bonito sobre como lo que nos parece un día malo, no siempre tiene porque ser así…

 

¡La verdad es que lo pasamos muy bien! Os animamos a que vengáis y que participéis con vuestra familia. ¡Hasta pronto!

 

Un “saludo mindful”,

Sónia y Elena.

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